REVIISE

Dossier: Racismo por entre la democracia y la ciudadanía

Dossier Abierto | Año 2021

Convocatoria de artículos para investigadores, docentes, estudiantes de posgrado, becarios/as y comunidad académica en general.

 

Coordinadores:

  • Eduardo Luis Espinosa (UAM, México)
  • Federico Sandoval (UAGro, México)

 

En este volumen la investigación partirá de la premisa de que el racismo es un fenómeno mucho más amplio y con raíces históricas en la región de América Latina. El racismo es una forma de discriminación fundada en prejuicios por factores somáticos (color de piel, textura del pelo y fisionomía). Sus estereotipos completan sus sentidos con esquematizaciones y desvalorizaciones de grupos completos de la geografía cultural por su origen, ancestros y procedencia territorial (Wade). Esas representaciones toman contexturas a través de sintagmas que reducen en una cadena de signos al cuerpo del racializado (Fanon, Hall). Esa conexión, en la mentalidad social, vincula esos signos para la evocación del cuerpo de los denigrados, cuerpo sugerido con la invisibilidad y la naturalización del desprecio, con las atribuciones de inferioridad y peligro, y con la ausencia de derechos con que se les contempla como grupos sociales.

El fantasma del racismo avanza sigiloso por entre los procesos de la democracia y los posicionamientos políticos, sociales y culturales de la ciudadanía. Coincidiendo con Michel Wieviorka, se puede sostener que a escala mundial, el racismo ha pervivido a los movimientos civiles, a las luchas anticolonialistas, revolucionarias y las transformaciones de la democracia. Hoy, el racismo toma nuevas formas en cada contexto nacional, ligado a la historia y las culturas propias, mientras que se singulariza por la inserción de ese contexto en las tendencias globales.

En los últimos años en América Latina, el debate de los derechos, y el reconocimiento constitucional y jurídico de los distintos grupos dentro de las sociedades nacionales, se ven atravesados por el racismo. Este fenómeno brota en la izquierda o la derecha, por ambos lados se asoma y pasa por las cribas de las confrontaciones políticas. Las democracias iniciadas en los 80s empezaron a introducir el asunto de la discriminación racial en sus agendas hasta el inicio del siglo XXI, bajo los imperativos de la Conferencia de Durban (2001). Esa problemática pública también fue atraída hacia los intereses de Estado-nación por el totalitarismo cubano; por la discutida democracia en México; por las democracias que se veían enredadas en los peligros de los conflictos armados en Colombia y algunos países de Centroamérica; por los Estados-nación que iniciaron la centuria con el regreso al populismo bajo la forma del socialismo del siglo XXI, que recurre a la democracia al tiempo que la erosiona.

Por los imperativos de las resoluciones internacionales venidas de la Conferencia de Durban, el racismo se ha vuelto un renglón obligado en las páginas postreras o en las últimas líneas de las agendas de muchos de los actores de los procesos políticos y los Estado-nación en América Latina. No es asunto que se le haya llevado de modo sencillo a los debates de las elites, ni a sus diálogos más abiertos. Actores, Estados y elites han producido una síntesis del asunto para la difusión (también para la educación y socialización)  que no promueve la discusión amplia y profunda; reduce cualquier problemática a una corrección política de la etiqueta y el lenguaje; y homologa el racismo con otras formas de discriminación, sin apuntar siquiera a la referencia de la interseccionalidad de esas formas.

La tarea de rebasar esa síntesis ha quedado a cargo de la academia y de activistas ciudadanos, de estos últimos muy especialmente los que desarrollan su trabajo en el campo étnico o cultural. La academia ha asumido tareas que en este dossier de REVIISE serían prioritarias.  La primera es la que plantea el estudio de la nueva segregación, fenómeno que ocurre en nuestros espacios donde se produce una separación o rechazo por factores racistas de determinados grupos poblacionales. Se trata de espacios, donde con un afán de modernización, se orientan los símbolos de la globalización hacia los prejuicios y las prácticas de la exclusión clasista y racista de viejo cuño en la región. La segunda línea se dedicaría a contemplar cómo los procesos de la democracia y las luchas de la ciudadanía se ven frente a un racismo silencioso, interseccional, no formulado, cultural, simbólico; pero de marcado carácter institucional, disperso por toda la estructura social, donde se conecta con otras formas de discriminación, las cuales pudiesen por momentos ser más perceptibles. La tercera dirección de análisis reportará los quiebres de la vieja idea de “democracia racial”, para mostrar en qué intersticio de las desigualdades se alberga una pigmentocracia (Tellez) que corre al mismo paso que los procesos democráticos. Se trata de una pigmentocracia que es la antípoda de la participación e igualdad ciudadana.

Argumentamos sobre esas líneas de trabajo. En las actuales democracias latinoamericanas parece que sólo es observable la discriminación racial más visible. Al prejuicio poco se le percibe y menos parece atenderse a sus implicaciones para el quiebre de la igualdad ciudadana. Las otras “formas elementales del racismo”, dígase, la segregación y violencia no son evaluadas de modo abierto en los procesos que implica la democracia y la reclamación de derechos ciudadanos. Algunas de estas últimas de marcado carácter étnico o racial han tenido que empezar por demandas civiles de otra clase. Sobre todo porque nuestras sociedades han sostenido una negación sistemática del racismo, so pretexto del mestizaje, de la hibridez, de una supuesta convivencia armoniosa que tradicionalmente nos dibujaron como un “paraíso racial”, con una “democracia racial”. La discreción del racismo en las agendas políticas revela una “negación del racismo” muy típica de la región, donde suele escucharse que la idea de que el racismo existe ha venido de afuera, ha sido impuesta por la participación de nuestros países en los foros internacionales, en los tratados mundiales y en las circulaciones de inmigrantes que de nuestras naciones van hacia EE.UU. y Europa, contando también con las migraciones dentro de América Latina.

 

 

Fecha de cierre: 1 de abril de 2021

Fecha de Publicación: 1 de octubre de 2021

Bases y condiciones: www.reviise.unsj.edu.ar

Informes: reviise@unsj-cuim.edu.ar